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Coral de Fuego
(Millepora sp.)

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esde el punto de vista del submarinista, este puede ser uno de los corales más peligrosos ya que sus rozaduras pueden provocar enrojecimientos, sarpullidos y picores en la piel.


Nematocistos de Coral de Fuego

Estos efectos se deben a que el contacto con estos corales hace que las células defensivas de los mismos, llamadas nematocistos, se disparen, atravesando la piel con unos arpones microscópicos e inyectando veneno.

Si el contacto se produce con un animal más pequeño, éste puede sufrir parálisis e incluso puede morir.

El coral de fuego, que en realidad es una colonia de animales minúsculos llamados pólipos de coral, se divide en cuatro especies principales con algunas características en común. El color es una de ellas, varía del mostaza al marrón y los extremos, donde se concentran las zonas de crecimiento, siempre aparecen en blanco.

Este color marrón se debe a la presencia de unas algas simbióticas, llamadas zooxantelas, en los tejidos del pólipo de coral. Estas algas efectúan la fotosíntesis (razón por la cual estos corales solo viven en zonas iluminadas) y sus productos de deshecho son aprovechados por el pólipo de coral el cual a su vez es capaz de sintetizar el esqueleto de la colonia, soporte de alga y pólipo. Los productos de deshecho del coral sirven de alimento al alga.

La superficie es de tacto suave con numerosos poros diminutos del tamaño de una aguja por donde salen los pólipos, parecidos a finos cabellos muy cortos. Estas "agujas" permiten al pólipo cazar sus presas y defenderse.

El coral de fuego es tal vez de los más habituales en las inmersiones tropicales, y se encuentra en todo el Pacífico tropical, así como en Florida, el Caribe y las Bahamas, donde la temperatura, la iluminación y el aporte de nutrientes es adecuado.

Podemos encontrar corales de fuego en múltiples variedades, aunque las más notables son:


Coral de Fuego Ramificado
(Millepora alcicornis)

Coral de Fuego Ramificado
(Millepora alcicornis)

Esta colonia de coral consta de múltiples estructuras cilíndricas ramificadas. Puede encontrarse a partir de unos 10 metros de profundidad en zonas de aguas tranquilas.

Esta especie es tóxica en contacto con la piel, provoca un intenso, aunque breve, dolor y puede causar enrojecimiento, sarpullidos y picores.

 

Coral de Fuego de Cuchillas
(Millepora complanata)


Coral de Fuego de Cuchillas
(Millepora complanata)

Las colonias forman finas hojas verticales que se extienden desde una base sobre la que se incrustan, generalmente gorgonias u otros objetos que hallen por el fondo. Los bordes de estas hojas son irregulares formando pequeñas y múltiples ramificaciones.

Esta especie habita en aguas poco profundas preferiblemente batidas por el oleaje y el mar de fondo, situándose en la parte superior de los arrecifes, donde la cantidad de nutrientes y la iluminación es mayor.

Esta especie presenta la misma toxicidad que la especie anterior, generalmente sin importacia salvo en la piel más sensible.

 

Coral de Fuego de Caja
(Millepora squarrosa)


Coral de Fuego de Caja
(Millepora squarrosa)

Las colonias forman estructuras parecidas a cajas, abiertas en la parte superior y de gruesas paredes, que se extienden verticalmente desde una base sobre la que se incrustan, una piedra u otro coral. Estas cajas pueden llegar a juntarse hasta formar una estructura parecida a un panal de abejas.

Esta especie, a diferencia de las anteriores, puede aparecer con manchas rojizas y rosáceas, llegando incluso a los tonos violetas.

Su hábitat se reduce a la República Dominicana, las Antillas y Brasil.

Esta especie en concreto no es tóxica, pero su contacto produce picores al contacto con la piel.

 

Coral Rosa
(Stylaster roseus)


Coral Rosa
(Stylaster roseus)

Las colonias de este tipo de coral forman con sus ramas estructuras con forma de abanico. Tienen unas estructuras cilindricas, que son las que contienen los pólipos, desde la base de las ramas hasta las puntas, dando apariencia de ramas serradas. Cuando los pólipos están extendidos dan la apariencia de finos cabellos extendidos.

El color de este coral de fuego va de púrpura a burdeos en la base, decreciendo en intensidad hasta las puntas que son rosas e incluso blancas. Ocasionalmente encontramos ejemplares de color blanco.

Suele vivir en grietas y agujeros debido a que estructuralmente es frágil y no posee el característico color marrón o amarillo de los corales que basan su existencia en la simbiosis con las zooxantelas.

No se le considera tóxico aunque puede sensibilizar la piel si se le toca.

© Sandra Guarinos 1997
© Fotos: Paul Humann

 

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Última modificación: 31 desembre 2012 10:59


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