M@re Nostrum

La realización de un sueño
por Cristina Teruggi

i nombre es Cristina, soy de la ciudad de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Por lo general, Necochea no aparece en los mapas, si figura Mar del Plata, que es otra ciudad más grande que está situada, siguiendo siempre la línea de la costa, un poco más arriba.

A mi ciudad la llaman "la mejor playa Argentina", tiene la característica de tener playas muy anchas, entre la orilla y la calle hay unos 300 metros y su extensión es de 60 Km, las playas son muy lindas y la ciudad es muy tranquila, hay alrededor de 70.000 habitantes y tenemos un puerto que se llama Puerto Quequén.

A continuación os presento un breve diario personal en el que podréis seguir mi iniciación al maravilloso mundo del buceo.

12/5/97

Desde hace un mes estoy aprendiendo a bucear. No sé nadar, así que en el curso también nos enseñan. La verdad es que le tengo mucho miedo a la profundidad, pero me he propuesto vencer ese miedo y que ese miedo se convierta en "respeto": respeto al mar, pero también a la profundidad.

19/6/97

He aprendido a nadar, (por lo menos ya no me ahogo!!), tendré que seguir practicando un tiempo más en la pileta porque en un mes termino el curso, y me va a faltar práctica. En cuanto al buceo recién ahora voy a comenzar con las prácticas, ya que han puesto especial énfasis primeramente en natación, y esto me ha dado mas confianza.

De buceo hemos tenido bastante teórico: la relación del buceo con las Leyes de Boyle y Mariotte, Pascal, Arquímedes, etc. y también sobre la presión, la fuerza, y en estos momentos estamos viendo sobre el sistema circulatorio y respiratorio, y todavía nos falta un montón, en el mes de agosto probablemente tendremos que rendir el examen, que aquí lo toma una institución que se llama Prefectura Naval Argentina, así que estoy estudiando un poco, encuentro que todo es muy interesante.

30/8/97

Yo todavía estoy haciendo el curso de buceo, que ya termina la semana próxima, pero ocurre que todavía no le he tomado la confianza necesaria como para andar en la profundidad, así que me va a llevar un poco más de tiempo para terminarlo.

La verdad es que estando sentada en el fondo de la pileta (2 metros de profundidad) y haciendo allí los ejercicios subacuáticos, no me puedo olvidar de los metros de agua que tengo encima mío (¡y eso para mi es terrible!) porque no logro vencer el miedo del todo. Seguramente debo tener que practicar un montón. ¡Tengo la suerte de que me tienen una gran paciencia!

14/5/98

Hay un dicho que dice "persevera y triunfaras", y así es ..

Mi primera inmersión fue en el río Quequen. El agua no tenía visibilidad, solo unos 10 cm nada más y porque estabamos en una buena época para hacer uso del río. Es un agua barrosa.

Al principio estaba "muerta" de miedo, de la mano de mi instructor comenzamos a recorrer el fondo, en partes no teníamos mas de 2/3 metros de profundidad, hasta que llegamos a lo máximo que fueron los 7 metros, era un día muy lindo con mucho sol, pero allá abajo estabamos en penumbras.

Había pocas algas, y también una especie de esponjas, ojo, no conozco del tema, pero no eran algas. Había mucho barro, te digo que mi miedo fue hasta que bajé. Una vez por el fondo estaba tranquila, y me quedó un buen recuerdo.

Mi segunda inmersión fue en Puerto Madryn (Provincia de Chubut - Argentina), es el único lugar en la Argentina que tiene aguas con tanta visibilidad, de ahí, llamada "la capital del buceo en Argentina".

Muy cerca de Madryn se encuentra la Península Valdés, y sobre sus costas también hicimos lo nuestro. El primer día fue en la playa Pardelas, un lugar bellísimo por fuera y bellísimo debajo del agua. Tuve miedo al principio, porque al tirarme del gomón [lancha], la boquilla del regulador tenia un problemita y me entró agua.

Después de unos minutos y no muy confiada, comenzamos al inmersión con Martín, un compañero de aquellos, fui relajándome cada vez mas hasta que comencé a disfrutar de aquel paisaje submarino: algas de distintas formas y colores, algunos pescaditos, cangrejos, agua vivas, piedras, estrellas de mar, en fin: ¡mi "gran sueño" se estaba cumpliendo!

Al día siguiente fuimos a la playa de Puerto Pirámides (siempre en la Península) y... ¡Aquello también formaba parte del paraíso! Para concretar el buceo fuimos navegando hacia otra orilla y entramos al agua caminando hasta que tuvimos una cierta profundidad y nos fuimos al fondo.

Era otro paisaje, con pocas algas, mucha arena y piedras, estrellitas, agua vivas y nada mas, para mí era hermoso también, entramos unos metros a una cueva de piedra, anduvimos también por lugares más estrechos, siempre con Martín; nuestro profundímetro marcó los 4 metros, en partes entrábamos en contra de alguna corriente marina, porque me pesaban las piernas para aletear, y de pronto eso desaparecía.

Y al día siguiente, y el último, fue desde una embarcación (catamarán), fuimos navegando media hora hasta llegar a un parque submarino. No entendía muy bien el por qué lo de parque, hasta que bajamos.

Había algas en todo el fondo, verdes y coloradas, tipo plantitas y tipo pompones, peces más grandes, agua vivas, estrellitas, había una visibilidad de unos 6 metros.

Ahí practique otro tipo de entrada, que fue desde lo alto, y me fue muy bien, para mi seguridad estaba mi instructor abajo, estuve muy tranquila, abajo como guía iba el capitán de la embarcación, llegamos al fondo.

Pero entonces volvimos a subir por el cabo del ancla, porque una de las chicas flotaba y se fue a la superficie. Entonces, para volver al fondo, me dio una sensación rara porque no lo veía. Veía nada más que a mi "profe", a mi compañera y las burbujas de los chicos que estaban abajo. La foto es de este lugar.


¡Ahí mi marca fue de 10 metros!

Te cuento que tuve presente todo el tiempo que debía respetar el fondo, ¡TODO TIENE VIDA AHI ABAJO!

Voy superando ese miedo terrible que le tenia a la profundidad. Hace un año atrás no podía soltarme del borde de la piscina ¡de 2 metros de profundidad! Seguramente he necesitado "tiempo y paciencia", (especialmente la de Carlos, mi instructor) para vencer todo eso, que era una mezcla de miedo y fobia.

Seguramente mi confianza irá mejorando en la medida que siga buceando.

© Texto: Cristina Teruggi 1998

 

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Última modificación: 07 d’agost 2017 06:03


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