M@re Nostrum

The Ultimate Dive
por Patrick Musimu
Traducción y adaptación de Miquel Pontes

The Ultimate Divees un proyecto que requirió dos años de preparación y que culminó el pasado 30 de junio de 2005, cuando Patrick Musimu redujo a cenizas el anterior récord de profundismo (171 metros) y se sumergió con una sola bocanada de aire a 209,6 metros de profundidad, redefiniendo los límites de la fisiología humana.


 

"Bendito por el mar" (14/03 - 24/03/2004)

atrick llegó el aeropuerto de Hurghada el 14 de marzo cargado con su equipo de profundismo: un cabo y un trineo. Como Patrick vive en Bélgica, no se había sumergido desde hacía casi un año, por lo que anticipó que este largo período largo de inactividad afectaría a su fisiología. Por esta razón se había estado preparando física y mentalmente en un gimnasio durante dos meses. Mientras tanto, trabajaba en un nuevo método de compensación de presión en los oídos, con el objetivo de poder rebasar, algún día, la marca de los 200 metros de profundidad.

Una vez en Hurghada, se dedicó a diseñar un nuevo trineo y a su entrenamiento. Las primeras inmersiones eran necesarias para acostumbrar de nuevo su cuerpo a la presión, para probar su nueva técnica de compensación, y para ensayar los procedimientos con el equipo de seguridad.

En la cuarta sesión de entrenamiento, el equipo se preparó ya para alcanzar los 100 metros de profundidad. Una modificación de última hora del trineo mejoró su eficacia y permitió alcanzar una velocidad de caída libre de 2,8 m/s. Por desgracia, debido a una serie de problemas, tuvieron que revisar sus planes y fijar su objetivo en una profundidad máxima de 84 metros.

La quinta sesión de entrenamiento, la última antes de volver a Bélgica, tenía como objetivo alcanzar los 100 metros de profundidad. El nuevo método de compensación funcionaba perfectamente. Una vez que todos los buceadores de apoyo alcanzaron sus posiciones, comenzó la cuenta atrás: menos 3 minutos, menos 2 minutos, menos 1… ¡Adelante! Patrick se cerró los ojos, tomó una profunda inspiración y se sumergió.

"…para mí el tiempo se detuvo, vivía sensaciones puras y podía sentir como aumentaba la presión por toda la superficie de mi cuerpo. A los 40 metros, Adam Sadek me dió la señal. Me relajé y pude oír como se ralentizaba el latido de mi corazón. Mis pulmones se comprimieron por la presión, pero aún no tenia ninguna necesidad de respirar.

Cayendo hacia el fondo a casi 3 metros por segundo, tu mente se pone en un estado de trance. Al llegar a los 100 metros de profundidad, abrí los ojos y, pese a no llevar máscara, pude ver y sentir la belleza del mar. Entonces abrí el grifo de la botella y el globo de elevación empezó a llenarse. Tras algunos agradables segundos, el trineo comenzó a elevarse y me trajo de vuelta a la superficie.

Después de la inmersión, mientras Alaa y Adam hacían su parada de descompresión a 3 metros, una hermosa manta raya salió del azul y se paró a dos metros de nosotros. Permaneció allí, observándonos durante un buen rato. Asombrado por su gracia y elegancia, no pude contener mis lágrimas frente a su belleza."

"Me siento como si hubiera sido bendito y me gusta imaginar que el mar me envió a su embajadora para felicitarme y para invitarme a que vuelva."

"Una perla en el desierto" (18/06 - 01/07/2004)

Patrick llegó Hurghada el lunes 19 de junio. Durante su estancia tuvo una serie de reuniones con una serie de autoridades egipcias, que colaboraron de forma entusiasta en su proyecto.

El entrenamiento comenzó el martes. Desafortunadamente, debido a motivos imprevistos, una parte importante del plan de seguridad necesario para la inmersión de 140 m, no estaba en su lugar, y no lo estaría antes de la marcha de Patrick.

Pero Patrick no estaba dispuesto a comprometer el proyecto tomando riesgos absurdos por motivos de orgullo personal. Junto con su equipo, decidieron poner el límite de profundidad en 110 metros "…Sin problemas, este incidente me obligará a perfeccionar mi técnica: velocidad, compensación… me ayudará a estar cómodo y disfrutar del paseo sin estrés".

Los entrenamientos le acercaron paulatinamente a su objetivo -76 metros, -85m, -98m, -105m, y entonces 110m. Durante su estancia, repitió esta profundidad varias veces. Después de más de 3 meses alejado del agua, las simbiosis entre el mar y el profundista seguía intacta.

Era posible sorprender a Patrick quieto, en la cubierta del barco o en la playa, mirando fijamente hacía el mar. Una vez, después de una inmersión, le preguntaron qué pensaba durante estos momentos: "…No pienso. Solo le hablo al mar", dijo él. Esta anécdota describe perfectamente la personalidad de Patrick, discreto y misterioso.

Este intento de batir el récord del mundo es, definitivamente, un trabajo de equipo. Toda la energía de los miembros del equipo se invierte para conseguir una meta común: “The Ultimate Dive”, la última inmersión.

Durante su estancia, Patrick dividió su tiempo entre su entrenamiento y varias reuniones oficiales, el resultado de las cuales fue que el Gobierno egipcio decidió apoyar a Patrick en su intento de batir el récord del mundo de profundismo.

"Abriendo las puertas" (30/09 - 07/10/2004)

Se reunió el mismo equipo para esta sesión de entrenamiento. Se prepararon todos los componentes necesarios para la inmersión (el trineo, el cabo, los globos de elevación...) antes de la llegada de Patrick, que en este viaje, vino acompañado por su prometida. Es asombroso la confianza que ella deposita en él: "He buceado con Patrick en los últimos cuatro años, y sé de lo que es capaz, aunque el mundo aún no se haya dado cuenta… todavía”.

Este entrenamiento marcó un cambio radical en la preparación de Patrick. Nunca se le había visto tan relajado. Empleó los primeros dos días en prácticas a poca profundidad. Esto desconcertó al equipo porque, comparando con las otras sesiones de entrenamiento, Patrick parecía ir hacia atrás. Pero cada tras cada inmersión el objetivo de la siguiente era permanecer sumergido el doble de tiempo. No buscaba bajar más abajo, sino perfeccionar su técnica. Y demostró tener razón de nuevo.

Al final del segundo día, después de una inmersión no muy impresionante, comparada con las que había hecho en el pasado, apareció en superficie muy contento: ya estaba preparado.

Patrick había abierto las puertas del mar profundo con el que había estado soñando. Las siguientes inmersiones confirmaron su preparación. Pasó de los 72 metros a los 100 en una sola inmersión. Tras el quinto día de entrenamiento dijo a su equipo: “yo ya estoy listo, ¿vosotros también?”.

Llegado este momento, se preocuparon por buscar una caja estanca para una cámara fotográfica que soportase la presión reinante a 200 metros de profundidad. Patrick estaba completamente preparado técnicamente, aunque cueste entender como un hombre puede sentirse cómodo bajo el agua, sin máscara, e inundando los senos faciales con agua salada.

"¡La cuenta atrás ha comenzado!" (21/04 - 01/05/2005)

Para resumir esta sesión del entrenamiento diríamos: reuniones, filmación de video, preparación del trineo, y al final… entrenamiento.

Hacía meses que Patrick anunció a la comunidad de profundistas que buscaba un buceador de seguridad para acabar de conformar su equipo. Entre los numerosos ofrecimientos, Patrick dio la bienvenida a Eduard Spinu.

Las autoridades egipcias acordaron dar gran importancia a este proyecto. Ningún intento de batir el récord del mundo de profundismo recibió antes tantos medios. De Francia a Rusia, los medios de comunicación internacionales vinieron para informar sobre “la última inmersión”. Pero la montar un acontecimiento sin precedentes como éste necesita una tremenda organización.

Para preparar su quinta y última sesión de entrenamiento, que comenzó el 5 de junio, Patrick ultimó la construcción de un trineo de 2 piezas, un diseño que permite al profundista dejar la parte lastrada del trineo en el fondo y volver únicamente con la parte unida a los globos de elevación, a una velocidad media de ascenso de 3.5-4 metros por segundo.

Entonces llegaron las buenas noticias: las pruebas de estanqueidad de la caja estanca que albergaría la cámara de vídeo submarino habían sido satisfactorias hasta 225 metros de profundidad. Resultado de un rompecabezas que duró tres meses, esta cámara sería el testimonio de la inmersión y demostraría que Patrick no emplea ningún recurso artificial para alcanzar la cota de los 200 metros (aunque todos los expertos indican que seria suicida de todas formas).

Por otra parte, se confirmó que el delegado europeo del fabricante de ordenadores de buceo Suunto iba a estar presente y explicar a la prensa el perfil de la inmersión de Patrick, después del evento.

Con instrumentos avanzados como el ordenador de buceo y la cámara de vídeo submarina, Patrick ya disponía de todas las herramientas necesarias para demostrar al mundo su capacidad de adaptarse al mundo subacuático.

De vuelta a Bruselas, Patrick estuvo ocupado en documentales y entrevistas…

¡La cuenta atrás ya ha comenzado!

“Las barreras están en la mente” (05/06 - 10/07/2005)

En junio de 2005, en el plazo de 3 semanas y tras solamente 10 inmersiones, Patrick Musimu hizo historia buceando a 100, 136, 151, 170, 185 metros, alcanzando la marca mítica de 200 metros el 26 de junio.


6 de junio de 2005

7 de junio de 2005

9 de junio de 2005

10 de junio de 2005

12 de junio de 2005

14 de junio de 2005

16 de junio de 2005

19 de junio de 2005

22 de junio de 2005

26 de junio de 2005

30 de junio de 2005

El 30 de junio, su cuerpo agotado le obligó a parar esta progresión tras efectuar una inmersión de -209.6 metros, batiendo en casi 40 metros el anterior récord del mundo, registrado en 171 metros. Nunca antes en la historia del profundismo se había conseguido un salto tan amplio.

Citando a Patrick: "todavía tenemos la capacidad de convertir un sueño en una realidad"

Declaración de Patrick tras la inmersión

Nada es absoluto.
Redefine los conceptos, redefínete a ti mismo.
Las barreras están en tu mente.
¡No aceptes ningún límite!

Quisiera reiterar de nuevo mis agradecimientos a todos los que me han apoyado en este viaje hacia las nuevas profundidades. Especialmente mi esposa, que ha estado conmigo desde el principio y con quien he pasado buenos y malos momentos en más de una ocasión. A aquellos que han estado más cerca del proyecto se lo he agradecido personalmente. A aquellos que me apoyaron en la distancia, con esos E-Mails que no he contestado, no me he olvidado de vosotros.

Al emprender este viaje me sentía como un hombre con una misión. Una misión para probar lo que mi corazón sabía que era posible. En cada paso del camino, cuando me acercaba a aquellos que se decía que eran la referencia, que era los líderes, que poseían el conocimiento, éstos me cerraron las puertas e incluso intentaron obstaculizar mi camino.

Esta misión de descubrimiento se alimentó así de la llama de la cólera. Una llama que nunca dejó de crecer a lo largo de los años. Pero al fin debo sentirme agradecido, por que me mantuvo centrado en el objetivo, evitó que yo mismo cuestionase mis actos y mis creencias, y me empujó, no solo a redefinir los principios que parecían grabados en piedra, sino a redefinir mis propios límites: mi forma de pensar, mi metabolismo y mi forma de relacionarme con el gran azul.

La redefinición de conceptos que debo llevar al límite no se centra solamente en la técnica de inundación de las cavidades aéreas del cuerpo. Ésta es solamente la punta del iceberg. Es la redefinición de los conceptos de entrenamiento lo que ha asombrado a quienes se han tomado la molestia de escucharme. El entrenamiento lejos de una piscina o del mar para un profundista puede parecer extraño, pero uno debe recordar que el entrenamiento no es sino un condicionamiento del cuerpo y de la mente para que responda a esfuerzos a los que no está acostumbrado. La preparación mental y física van juntas de la mano, independientemente de la disciplina.

Como fisioterapeuta certificado y entrenador mental, apasionado de los deportes, emprendo un nuevo viaje. Porque siento que el próximo paso lógico, o debería decir, el próximo paso natural, es acercar mi recién adquirido conocimiento a la vanguardia de otros deportes recreativos y/o de alto nivel. Integrar mis conocimientos técnicos a los programas de entrenamiento de otros atletas del alto rendimiento.

Como atleta ya no tengo nada que probar sino todo para compartir.

Mi declaración posteriores al récord de los 200m, provenían de una cólera que se suponía tenia bajo control, pero que emergió conmigo cuando finalmente “rompí la caja” en la que muchos autoproclamados líderes del profundismo parecían atrapados y en la que deseaban verme atrapado con ellos. No continuaré por este camino; hay muchas cosas desconocidas por la gente y he aprendido que no todos están preparados para oír la verdad; estar al día de los rumores no significa que lo sepamos todo.

El espíritu de esta inmersión es lo más importante. Los numerosos mensajes de apoyo y de reconocimiento me han probado que muchos de vosotros habéis entendido que esta inmersión fue mucho más allá que una simple demostración, sino que todo el acontecimiento tenía un alma. Nos guste o no, todos formamos parte de un sistema que controla nuestro comportamiento y nuestras ideas. Esta es la razón por la cual te recomiendo, de corazón, que te lo cuestiones todo, especialmente a aquellos que predican en términos absolutos.

Como seres humanos que somos, tenemos la bendición de la creatividad y la capacidad de convertir un sueño, un concepto o una creencia en realidad. Mientras cuestionas, abre tu mente a todas las posibilidades, no importa cuan locas sean, no importa cuan avanzadas o irrealizables te parezcan. Somos únicamente lo que hemos conseguido… hasta ahora.

Nos dijeron que la Tierra era plana, y no lo es, nos dijeron que la Tierra era el centro del Universo, y no lo es, nos dijeron que los límites del cuerpo humano en inmersión estaban en 50 metros y, por ahora, hemos llegado a 209,6 metros. Por tanto, es igual en qué terreno, en la cultura, la ciencia, el deporte… te animo a que seas tú quien redefina los límites del conocimiento humano.

Categorías del Profundismo


Sin Límites

Conocida internacionalmente como “no limits”, ésta es la categoría más profunda del buceo en apnea. El profundista desciende con la ayuda de un lastre y asciende con un globo elevador inflado.
 


Peso Variable

También conocida como “variable ballast”, el profundista desciende con la ayuda de un lastre y asciende por sus propios medios: tirando o no tirando del cabo de fondeo.
 

 


Inmersión Libre

Conocida como “free immersion”, en esta categoría el profundista se sumerge sin emplear método de propulsión alguno, solamente asido al cabo de fondeo, tanto durante el descenso como durante el ascenso.
 


Peso Constante

Conocida como “constant ballast”, el profundista desciende y asciende con sus aletas, sin asirse al cabo de fondeo o alterar su lastre.

 

Vídeo de los entrenamientos en el Mar Rojo

Vídeo de la “Ultimate Dive”

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© Texto: Patrick Musimu
© Traducción al español de Miquel Pontes

 

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Última modificación: 07 d’agost 2017 06:03


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